Que es ciencia:
Según Aristóteles “lo que originariamente impulsó a los hombres
hacia las primeras investigaciones fue el asombro”. Pero, como
indica Ludovico Geymonat, si la respuesta ante lo asombroso
hubiese sido tan solo un estado contemplativo, o una
manifestación de la turbación producida, no se habría avanzado
hacia la ciencia. Esta última requiere la acción como respuesta,
una acción destinada a hurgar en lo asombroso tratando de
comprenderlo; y esto da lugar al pensamiento científico. Y
justamente Geymonat definió el carácter primordial del
pensamiento científico: “un llamado a la razón, ya sea en la
búsqueda de un fundamento general de nuestras proposiciones, ya
en el inexorable desarrollo de todas sus consecuencias”. El
antropólogo norteamericano Leslie White se introduce en el tema
partiendo de la siguiente premisa: "hacer ciencia es una forma
de conducta humana". Mas adelante agrega "hacer ciencia no es
una mera acumulación de datos y fórmulas, es una forma de tratar
con la experiencia". Y experiencia tiene aquí un significado
mucho más amplio que experimento u observación; es el conjunto
de hechos y vivencias, externas e internas, con las que el ser
humano se encuentra. Con una brillantez formidable White avanza:
"hay dos formas de tratar con la experiencia, una es la ciencia,
la otra el arte". Una y otro tratan de hacer comprensible la
experiencia; empero, con una gran diferencia: el arte trata de
generalizar vivencias a través de un hecho singular, la obra de
arte; la ciencia busca principios generales que puedan explicar
las experiencias individuales.
Por otra parte, al constituir
actos conscientes, arte y ciencia tienen en común un elemento
adicional: son expresiones de la creatividad. Si bien todos
ejercemos creatividad, no todos (y no siempre) hacemos ciencia.
Quienes ponen su raciocinio en la búsqueda de proposiciones
generales que expliquen sus experiencias, o desarrollan
inexorablemente todas sus consecuencias, utilizan una parte
fundamental del pensamiento científico; sin embargo no por ello
hacen (o hacemos ciencia). ¿Que es entonces hacer ciencia? Parte
consiste en un acto de creatividad basado en un llamado a la
razón. Pero es más. Es una tarea sistemática en la cual se
aborda un aspecto del universo con la finalidad de comprenderlo.
Se plantea una hipótesis y se diseñan los pasos a seguir para (y
aquí quiero enfatizar) “probarla tratando de rebatirla”.
Finalmente se extraen todas las consecuencias que
inexorablemente siguen a esa verificación.
Que es el científico:
Percibo a quien cultiva las ciencias como una persona muy
curiosa, con una gran intuición, obsesiva por el rigor de la
lógica y con un enorme ego. Su curiosidad canaliza la
creatividad innata en la búsqueda de una interpretación de los
fenómenos naturales; por intuición dirige la búsqueda al lugar
adecuado; su obsesión por la lógica justifica su entrega total
al pensamiento científico; su ego, manifestado por una necesidad
de trascender, le da el vigor para intentar desarrollarse aún en
las condiciones mas adversas. Con estos rasgos (notar que no
llamo cualidades) se está mas cerca de la vanidad que de la
humildad. Tampoco podemos soslayar que la actividad científica,
como toda actividad o comunidad cultivada o integrada por seres
humanos debe por necesidad ser tan imperfecta como los que la
diseñaron y la ejecutan.
La educación y la
ciencia
El proceso de adquisición del conocimiento es a la vez acción y
reflexión. Un acto volitivo, ex-ante, por el cual el individuo
desea conocer. Pero es también reflexión y acción, ambos
ex-post: el comportamiento que sigue al conocimiento. Por lo
tanto diría que el conocimiento es “acción creativa”. El
entrenamiento requerido pare ello es simple, y sin embargo tan
olvidado: educación para pensar; enseñar a razonar; desterrar el
enciclopedismo. Hacer docencia no es contarle al educando como
son las cosas, es darle los elementos para que sea el quien las
descubra; es permitir que se equivoque, pero razonando.
La Educación de un individuo es
un proceso lineal que, comenzando en el hogar (y nunca
dejándolo), sigue por la escuela pre-primaria, primaria,
secundaria y la universidad. Pero la Educación como acción de
una sociedad es un proceso frontal, no lineal, donde la calidad
debe ser vigilada y mantenida simultáneamente en todos los
niveles. Es un complejo frente de batalla donde coexisten todas
las edades, desde el niño pre-escolar hasta el hombre maduro. No
se puede pensar en mejorar u optimizar una para luego continuar
con la siguiente. Se deben tratar todas al mismo tiempo. Por
otro lado, le educación debe contemplar, también
simultáneamente, aspectos formativos éticos por un lado y de
entrenamiento para aprender a razonar y adquirir conocimientos
por el otro. En los primeros, aparte de lo aportado por la
escuela-universidad, está el rol fundamental jugado por el hogar
y la familia. Es justamente en ese ambiente donde se provee al
niño, al adolescente y al joven, del amor y de los valores que
servirán para brindarle seguridad y el apropiado ambiente de
contención. Los aspectos intelectuales requieren de personal
docente con fuerte vocación, apropiada formación y digna
remuneración y de establecimientos con infraestructura adecuada
a los fines educativos. La educación post-graduación superior,
dentro y fuera de la universidad, debe llevar a la adecuación
del graduado a los cambios sociales, científicos y culturales.
En resumen, hay que educar para que el ser humano tenga una
formación integral.
Respecto de la educación superior tiene dos componentes
inseparables: Docencia e Investigación. La constante
actualización del docente universitario se logra investigando, y
la constante actualización del investigador requiere de la
docencia. Para Agustín Gaspar Caeiro, un insigne y ya
desaparecido médico y humanista de Córdoba, "los grandes
enemigos de la docencia activa son: el egoísmo individualista,
la apatía, la codicia, el enfoque individual y no social de la
medicina, la falta de formación y expansión científicas, el
desamor por el arte, la pobre imaginación y el escepticismo
nihilista". Yo agregaría otros grandes enemigos: (i) la
existencia de política partidista en las universidades
estatales, (ii) la falta de una clara política universitaria, y,
(iii) la endogamia y el amiguismo.
El futuro
¿Hacia donde ir? ¿Como buscar la solución a nuestros acuciantes
problemas? Creo que el paso inicial es la implementación de un
sólido sistema de valores. Las medidas que lo complementen serán
óptimas por añadidura.
Unconcepto moral muy a propósito es el de “core values” (valores
centrales) a los que hace referencia el Dr. William Baumgartner,
de la Universidad Johns Hopkins en su carácter de presidente de
La Sociedad de Cirugía Torácica de los EE.UU. de Norteamérica.
Estos valores centrales son la razón fundamental de existencia
de una entidad, están definidos por un grupo pequeño de
principios generales, y no deben confundirse ni con la práctica
cotidiana ni con los objetivos o estrategias. Para el caso de
Johns Hopkins, Baumgartner la lista de valores centrales
consiste en:
• Compromiso sin concesiones con la excelencia
• Integridad
• Respeto por el individuo
• Dedicación al descubrimiento y a la innovación
• Búsqueda del liderazgo a través de la educación y la enseñanza
Para que nuestra sociedad cambie
nosotros tenemos que cambiar. Como? Quienes estamos en la
docencia e investigación debemos comprometernos con la
excelencia, la integridad, el respecto por nuestros semejantes,
el descubrimiento y la innovación y debemos esforzarnos por
llegar al liderazgo a través de la educación y la enseñanza. Si
bien es cierto que en este momento la independencia absoluta de
las naciones es imposible (existe una interdependencia
económica, cultural, científica y social), no es menos cierto
que un país puede ser absolutamente dependiente, en otras
palabras, ser esclavo. Así como en las épocas de la emancipación
ésta se consolidó con los ejércitos libertadores, en al mundo
actual solo se puede escapar a la esclavitud consolidando el
conocimiento como valor nacional integrado regionalmente. Varias
centurias han pasado desde el dicho de Francis Bacon "el
conocimiento es poder". Y este dicho no solo no ha perdido
vigencia, sino que se ha hecho vigente absolutamente. ¿Cuando? A
esta pregunta quiero responder con una frase de Cervantes: “En
la calle del ya voy se va a la casa del nunca”.
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